La población de este país ha sufrido verdaderas infamias: la lista de casos abusos, agresiones, asesinatos, genocidos, olvido, represión y abandono por parte de sus «autoridades» luce interminable.
A finales de la década de los ochentas, después del accidente nuclear en Chernobyl, en la entonces Unión Soviética, provocó uno de los desastres ambientales más funestos de los que se tenga recuerdo.
Les importó un carajo que encontraran los elementos estroncio y cesio en la leche que se distribuyó como si nada en nuestro país. Se mencionan cinco barcos con cargamento de dicha leche que fue adquirida por la CONASUPO de aquél entonces.
¿Cuántos casos de cáncer y otras enfermedades fueron ocasionados por la ignorancia o complicidad del gobierno de entonces? Otra raya más a la lista de infamias.