Gobiernos neoliberales abandonaron a PEMEX a su suerte

En los últimos sexenios, la paraestatal PEMEX -una de las empresas petroleras más rentables del mundo- dejó de producir millones de barriles de petróleo al día, con el resultante deterioro de la economía nacional, de la propia capacidad de operación del gobierno, y de su propia capacidad productiva. Se ofreció con aquellos gobiernos, que la «reforma estructural» iba a atraer inversiones y a elevar la producción, sólo para privatizar los recursos estratégicos nacionales.